Una nueva controversia surge en torno al trágico fallecimiento de Jéssica Solís en la Avenida Cuscatlán. 

Mientras que la Policía Nacional Civil (PNC) ya ha informado a la población que el responsable del hecho es un soldado de la Fuerza Armada que disparó accidentalmente su arma, familiares de Silvia Hernández denuncian que la mujer continúa detenida, pese al esclarecimiento del caso.

Silvia Hernández, quien es identificada como una hermana evangélica, fue capturada inicialmente por la PNC y presentada ante los medios como sospechosa del lamentable suceso. 

La denuncia que circula en redes sociales señala que, aunque el soldado Derman Fernándo Jorge Benítez ya confesó el disparo culposo, la PNC se niega a liberar a Hernández.

La situación es crítica para su familia, pues Silvia es madre de cuatro hijos que la esperan en casa y dependen económicamente de ella. 

Los allegados de Hernández han manifestado su desesperación y exigen a las autoridades su inmediata liberación, argumentando que su detención es ahora arbitraria al haberse identificado y procesado al verdadero responsable de la muerte de la joven Jéssica Solís.