La Policía Nacional Civil capturó en el municipio de Jocoro, Morazán, a Yoslin Ester Saravia Ramos, de 25 años, quien durante los últimos meses había proyectado una imagen de joven cristiana arrepentida y “liberada” de su pasado criminal.
Según la investigación, Saravia Ramos era buscada por una orden de captura vigente por terrorismo y agrupaciones ilícitas. Pertenecía a una clica de la Mara Salvatrucha (MS-13) que operaba en la zona oriente antes del régimen de excepción.
La joven asistía regularmente a actividades evangélicas, vestía recatadamente y participaba en cultos, lo que generó que muchos vecinos y hasta miembros de la iglesia creyeran que realmente había dejado atrás su vida delictiva. Sin embargo, la inteligencia policial nunca perdió su rastro.
Durante la captura, realizada en un control rutinario, fue plenamente identificada por tatuajes que aún conserva y por el sistema ONI. Intentó justificarse diciendo que “ya había aceptado a Cristo”, pero la orden judicial seguía activa.
Yoslin Ester Saravia Ramos será trasladada al Juzgado Especializado de San Miguel y enfrentará cargos por terrorismo y agrupaciones ilícitas, con penas que pueden llegar hasta 60 años de prisión.
Vecinos de Jocoro se mostraron sorprendidos: “Era muy activa en la iglesia, nadie imaginaba…”. La PNC aclaró que el cambio de apariencia o asistencia religiosa no borra los delitos ni las órdenes judiciales.
Mensaje de la PNC: “Ni la iglesia, ni el cambio de look, ni los alias nuevos salvan a los terroristas. La justicia los alcanza donde estén”.

