El Tribunal Sexto Contra el Crimen Organizado de San Salvador ordenó la detención provisional de 16 personas vinculadas a la estructura ARGOZ, acusadas de lavado de dinero, defraudación a la economía pública y agrupaciones ilícitas.
Según la Fiscalía, los imputados crearon múltiples sociedades sin capacidad económica para captar fondos de víctimas, que luego transferían a cuentas personales.
Los recursos se usaban para pagos de tarjetas, compras de joyas, vehículos e inmuebles, simulando transacciones con cheques que nunca beneficiaban a los socios.
La organización operaba en tres niveles: dirección, administración y control, lo que facilitaba el esquema fraudulento.
El juzgado dispuso que el caso avance a la etapa de instrucción, con un plazo de seis meses, mientras los acusados permanecen en prisión.
Este operativo refleja los esfuerzos de las autoridades salvadoreñas por desmantelar redes de crimen organizado dedicadas a delitos financieros, que afectan la economía y la confianza pública.
