El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha compartido detalles sorprendentes sobre un acuerdo alcanzado con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en una reciente entrevista con Donald Trump Jr.
Según Rubio, Bukele habría solicitado la extradición de sicarios de la MS-13 que se encuentran en territorio estadounidense, como parte de un pacto que permite el envío de pandilleros a la megacárcel salvadoreña conocida como Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT).“Él estuvo de acuerdo; dijo: miren, he construido estas cárceles y albergaré gente aquí. Primero, quiere a sus sicarios de la MS-13 que están en Estados Unidos, porque también son buscados por delitos en El Salvador”, afirmó Rubio.
El secretario explicó que este acuerdo surgió ante la necesidad de encontrar un destino para deportados, especialmente venezolanos vinculados al Tren de Aragua, ya que “Venezuela no los aceptaba”.
En sus palabras, Bukele ofreció “el lugar perfecto” para confinar a estos criminales.El pasado 16 de marzo, Estados Unidos envió a El Salvador a 238 venezolanos relacionados con el Tren de Aragua y a 23 miembros de la MS-13, incluyendo al líder César Antonio López Larios, alias El Greñas.
Posteriormente, el 31 de marzo, llegaron otros 17 pandilleros, entre ellos integrantes de ambas organizaciones criminales.
Este movimiento forma parte de una estrategia conjunta que, según Rubio, busca fortalecer la seguridad en ambos países.
Sin embargo, el acuerdo no ha estado exento de controversia. Rubio también abordó un fallo judicial que exige la repatriación de los venezolanos deportados, mostrando su desacuerdo: “No podemos vivir en un país donde los jueces dirigen la política exterior de Estados Unidos”.
Este comentario refleja las tensiones entre el poder judicial y las decisiones ejecutivas en este tema.
