33 Vuelos con Salvadoreños Deportados Llegan al País entre Enero y Marzo de 2025

Entre enero y marzo de 2025, El Salvador ha recibido 33 vuelos procedentes de Estados Unidos con personas deportadas o expulsadas, según el reporte más reciente del observatorio Testigos en la Frontera (Witness at the Border). 

Esta información destaca un incremento en las repatriaciones, aunque el Gobierno de El Salvador (GOES) aún no ha oficializado las cifras exactas, lo que ha generado preocupación entre organizaciones y ciudadanos.

De acuerdo con datos recopilados por fuentes independientes y organismos internacionales, las deportaciones de salvadoreños desde Estados Unidos han mostrado un patrón al alza en los últimos años. 

En 2024, por ejemplo, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) reportó un aumento del 22,2% en las deportaciones de salvadoreños desde Estados Unidos en comparación con 2023, con un total de 14.195 personas retornadas. Sin embargo, los números de 2025 sugieren que esta tendencia podría estar acelerándose, especialmente bajo las políticas migratorias más estrictas implementadas por la actual administración estadounidense.

Los vuelos de deportación suelen operar con discreción, utilizando aeronaves chárter y llegando a instalaciones como el Aeropuerto Internacional de El Salvador San Óscar Arnulfo Romero. 

Según testimonios recogidos por Testigos en la Frontera, muchos de los deportados enfrentan desafíos al regresar, incluyendo la reintegración social, la falta de apoyo gubernamental y, en algunos casos, riesgos de violencia debido a las condiciones de inseguridad en el país. Organizaciones como Human Rights Watch han documentado que algunos deportados regresan a situaciones de peligro, enfrentando abusos o amenazas por parte de pandillas, a pesar de haber huido originalmente de estas circunstancias.

La falta de transparencia en las cifras oficiales por parte del GOES ha sido criticada por activistas y observatorios, quienes insisten en la necesidad de un monitoreo más riguroso y de programas de reinserción para los deportados. Mientras tanto, las familias y comunidades en El Salvador continúan enfrentando el impacto emocional y económico de estas repatriaciones, especialmente en un contexto donde las remesas de los migrantes en el extranjero representan una parte vital de la economía nacional.