Lo que debía ser una celebración llena de esperanza y fe para los miembros de una iglesia evangélica se transformó en un hecho inesperado en el Lago Atitlán, Guatemala. El pasado domingo por la tarde, una congregación cristiano-evangélica realizaba un bautizo de nuevos integrantes a orillas de este emblemático cuerpo de agua, ubicado en San Lucas Tolimán, municipio de Sololá.

Videos compartidos en redes sociales muestran el momento en que aproximadamente cinco personas participaban en la ceremonia de inmersión. Sin embargo, durante el acto, uno de los hermanos que estaba siendo bautizado perdió el equilibrio. A pesar de los esfuerzos de quienes lo acompañaban, no logró salir del agua por sus propios medios, al igual que los dos miembros que lo asistían. Según lo captado en las imágenes, los tres se hundieron en una zona aparentemente profunda del lago, generando alarma entre los presentes.

La congregación involucrada provenía de Chichicastenango, en el departamento de Quiché. Testigos relataron que el pánico se apoderó del grupo al ver que los esfuerzos por rescatarlos no fueron suficientes en ese instante. Vecinos y cuerpos de socorro acudieron rápidamente al lugar, logrando recuperar el cuerpo de uno de los participantes, identificado como Miguel Sut, de 45 años, aunque lamentablemente ya no presentaba signos vitales.

El Lago Atitlán, conocido por su belleza natural y su profundidad que supera los 300 metros en algunos puntos, ha sido escenario de ceremonias religiosas durante años. Este suceso ha llevado a las autoridades y líderes locales a reflexionar sobre la importancia de tomar precauciones al realizar actividades en sus aguas. La comunidad guatemalteca se encuentra consternada por este evento, que ha dejado una marca en la memoria de quienes presenciaron esta jornada de fe que terminó de forma imprevista.