El Salvador amaneció este 26 de marzo de 2025 con la noticia de un nuevo paso en su estrategia financiera. En la sesión plenaria del pasado 25 de marzo, la Asamblea Legislativa, con el respaldo mayoritario del partido oficialista Nuevas Ideas, autorizó al Gobierno la suscripción de un préstamo por $500 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Este financiamiento, denominado "Programa de Apoyo a la Sostenibilidad Macroeconómica y Fiscal de El Salvador", fue aprobado con dispensa de trámite, lo que significa que no pasó por un análisis exhaustivo en comisiones legislativas.

El objetivo principal de este crédito es fortalecer la sostenibilidad fiscal del país y apoyar la implementación de reformas estructurales acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El acuerdo con el FMI, oficializado el 26 de febrero de 2025, abrió la puerta a este y otros financiamientos, como parte de un programa más amplio de $1,400 millones que busca estabilizar las finanzas públicas y promover el crecimiento económico. Según el BID, los fondos proporcionarán un espacio fiscal clave para aumentar los ingresos tributarios, reducir la deuda pública, fortalecer las reservas internacionales y mejorar la gobernanza financiera.

El préstamo tiene un plazo de siete años, con un periodo de gracia de tres años, y una tasa de interés basada en la SOFR, lo que lo alinea con condiciones favorables para el manejo de las finanzas nacionales. Este movimiento se suma a otros recientes, como el crédito de $120 millones aprobado por el Banco Mundial el pasado 20 de marzo para mejorar la atención en salud, evidenciando un esfuerzo conjunto de organismos multilaterales por respaldar a El Salvador.

Sin embargo, la aprobación no estuvo exenta de debate. Algunos legisladores, como la diputada Claudia Ortiz del partido Vamos, expresaron su preocupación por la falta de estudios previos y la rapidez del proceso, argumentando que decisiones de esta magnitud requieren mayor transparencia y análisis. A pesar de ello, con 56 votos a favor de un total de 60, el oficialismo consolidó este nuevo endeudamiento como parte de su plan económico.