El gobierno del presidente Donald Trump ha revocado la extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de 600,000 venezolanos en Estados Unidos, una medida que había sido otorgada durante la administración de Joe Biden. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, anunció esta decisión, argumentando que la extensión previa permitía a los migrantes permanecer y "violar las leyes" durante 18 meses adicionales.

El TPS es un programa que ofrece protección temporal a personas de países afectados por conflictos armados, desastres naturales u otras condiciones extraordinarias. La revocación de esta extensión implica que los beneficiarios venezolanos podrían enfrentar procesos de deportación una vez que expiren sus protecciones actuales en abril de 2025.

La administración Trump ha indicado que evaluará individualmente a los beneficiarios del TPS, incluyendo a aquellos vinculados con grupos criminales como el Tren de Aragua. Además, está explorando opciones para repatriar a los venezolanos, considerando incluso el uso de instalaciones de detención como la de Guantánamo Bay.

Esta decisión ha generado incertidumbre entre los venezolanos que residen en Estados Unidos bajo el TPS, quienes ahora enfrentan la posibilidad de deportación en un futuro cercano. La administración Trump ha enfatizado su compromiso con políticas migratorias estrictas y la revisión de programas humanitarios que, según ellos, exceden sus intenciones legales originales.